Fireless in soul

En el fondo del armario,

un vejestorio inanimado

se esconde de una mirada.

   …

¡Tenga fe en encontrarlo!,

pues bien es de enorme falta

en este paupérrimo mundo;

donde los pájaros  marchan

y la melancolía persiste

como tu dulce mirada.

Finding roots

The night is far-off the raising sun. Somewhere, a pale woman is trying to get into a very different world, however, her mind is apart from there, supervising her actions during all day. “Stop. I’m lying in my bed and definitely, I want to sleep quietly, without thinking in anything, just falling myself down in a high cliff. I want to feel the water dancing around my legs and taking me into the deep with its wet hands.”

Freud was right: “When inspiration does not come to me, I go halfway to meet it”. Finally, she fell asleep and somehow, rapid eye movement started to come. Nobody can resist that situation tremendously enigmatic. Dreams… or nightmares? Basing in my meek experience, I could perfectly say that there’s no essence that defines what is a pleasant dream or not. For me, every time I spend dreaming my satisfaction is equivalent as living the bright day. Why doesn’t people realize? It’s not about being egoist. The fantastic impressions that spring up in our brain are more significant that all our performances and the dreamer, can discern the way he is. There’s no deception, although is a hard true.

Think different

La belleza de las personas es eterna. Tal vez sean sus sonrisas, sus anhelos de caricias, sus acciones, sus miradas. ¿Pero qué es de sus pensamientos?

En nuestra sociedad parece ser que la superficialidad existe y está muy extendida. Entonces, ¿cómo rompemos este circulo vicioso en que tienes que demostrar tu validez y aceptación? Dicen que la gente inteligente no le importa lo que los otros piensen de ellos… Verdaderamente, nadie se libra. Interesarte por temas que son desconocidos u obviados por la sociedad resulta estimulante, pero a los ojos de los otros, serás una hoja descontrolada bajando por un tumultuoso río queriendo dejar el árbol en el que coexistes. ¿O quizás una semilla en un desierto árido? Sinceramente, me gustaría ser la semilla de la vida, la que en la nada busca agua; conocimiento.

Debemos distanciarnos de los tópicos sin llegar a ser radicales, ni mucho menos. Es más, preocuparse por los asuntos fundamentales y tratar de alcanzar las verdades del entorno, nos encaminará a la máxima expresión de tolerancia, pues la cultura provoca que atesores una perspectiva objetiva y separada de prejuicios.

Just, think different.

Life through train

“Esperas un tren. Un tren que te llevará muy lejos. Sabes donde esperas que te lleve el tren. Pero no estás seguro de eso. No importa.”

Invierno. De repente, un sonido raspante emerge del suelo de moqueta. Es inútil atisbar a través del vidrio del compartimento, pues la densa niebla emblanquece el paisaje. Disimuladamente, observo la cara que debe de tener la desconocida que está sentada delante, y con júbilo me doy cuenta de que duerme plácidamente. El tren entra en el túnel, opaco y claustrofóbico; es entonces, cuando me dispongo a cometer la siniestra acción.

Definitivamente, el tren te transporta a otra vida.

Life needs near-deaths experiences [spoiler]

En eso que deslizas tu pálido cuerpo por la refrescante agua, intentando distinguir la línea de la superficie, es decir, divisando el exterior y el interior de la piscina a la vez, apareció una figura a contraluz que era imposible de identificar. Nado inconscientemente hacia ella. Al cabo de poco tiempo la alcanzo y, esta vez sí, observo que esta persona está leyendo. Específicamente, El extranjero  de Albert Camus.

Descubriendo el mundo que me rodea a causa de mi juventud, hallé el libro en cuestión en la biblioteca y, para placentera sorpresa, la novela contenía post-its, a juzgar por la letra, de mujer sobre lo que el protagonista siente en cada capítulo. Paradójicamente, este se caracteriza por ser insensible y pasivo.

El caso es que el señor Meursault, un francés de aproximadamente 40 años de edad y que reside en Alger, transita la vida como si de un juego se tratara; en el que él no piensa perder ni un grano de energía. Durante el funeral de su madre no llora ni siente ninguna pena por ella, lo que te deja entrever que es una persona reservada y impasible. Al largo de la obra, hay situaciones en el que ayuda a sus amigos, que en verdad él no los reconoce como tales, a cometer actos indecentes solo por el hecho de que se lo piden. Es más, cuando su novia, con la que se enrolló el día después del entierro de su madre, le pide casarse, él dice que sí, pero que ni siquiera la ama. Delante, pues, de este fenómeno humanitario, no te enoja ninguno de sus fríos pensamientos ni sus de sus apáticos diálogos ya que en cierto modo, entras en el círculo vicioso del existencialismo. Pues bien, al ser tan falsamente altruista, topa con un musulmán que persigue a su amigo y por motivos, que hacen reír sarcásticamente al lector, lo mata sin menor consideración a ritmo de balazos.

La razón por la que, en mi caso, el cruel hecho no me hizo estremecer es porque el protagonista, concluye que acabó con la vida de la víctima simplemente por fundamentos físicos; tenía calor. Explica al juez, sin rencor, que los rayos del Sol le obligaron inconscientemente a apretar el gatillo, con sus claras consecuencias fatídicas.Se muestra indiferente con lo superficial, en cambio, cuando se trata de profundizar, emplea palabras y argumentos poco sólidos pero, a la vez, sugestivos.

Seguidamente, te encuentras que nuestro acusado debe esperar la sentencia…pero, ah! No podría ser una buena obra con un final tan definido, a si que, te quedas sin veredicto. En contraste, tropiezas con la mejor parte de Camus, la discusión filosófica existencialista entre Meursault y el monje. Este último, por su lado, quiere que rece a Dios y afirma que este lo va a perdonar. Para disgusto del capellán, el reo decide gritarle, negarle todo lo referente a la religión y hacerle marchar de su celda. Después de esta violenta situación, el protagonista por fin expresa un hilo de felicidad, que siente al darse cuenta que si bien puede ser condenado a muerte, él vivirá cada día como si nunca jamás hubiera conocido la esencia de la vida.

Emerging water

En los últimos días, he tenido el cínico e interno placer de ver como la gente que se alegraba de que llegara verano está sufriendo el intenso y sofocante calor. El hecho de que los otros odien lo que yo no puedo soportar provoca, paradójicamente, que no note tanto las altas temperaturas.

Divagando por este fraudulento y temporal desierto, me pregunté sobre un recurso de primera necesidad; el agua. No pude aguantarme de beber un vaso bien fresco. Cada molécula del abundante líquido descendía por mi cuello produciéndome, de repente, esa espeluznante sensación de dolor agudo en el interior la cabeza. Debo admitir, que este efecto momentáneo te aclara la mente, como la menta la boca.

Es gracioso pensar que esta usual sustancia fue el inicio de una nueva forma de apreciar el mundo, es decir, promulgó indirectamente a la creación de la filosofía. Volviendo unos 2600 años atrás, específicamente en la Antigua Grecia, se sabe que vivió un importante empresario llamado Tales que argumentaba mediante la razón y sus soberbios conocimientos -modestos desde nuestro punto de vista gracias al avance científico- que todo lo que le rodeaba se fundamentaba de agua. Sus justificaciones se basaban en que la materia primordial de la naturaleza debería de ser algo a partir de lo que se pudiera formar todo, tendría que ser esencial para la vida y algo capaz de transformarse. Dejando de lado lo absurda, pero a la vez ingeniosa, que es esta deducción, Tales de Mileto había conseguido fascinar a multitud de gente con sus explicaciones naturalistas y ayudó a desarrollar otras mentes que, para el bien de la evolución cultural, acabaron rechazando y engendrando nuevas especulaciones.

De este mismo modo, la ciencia progresa continuamente a más, cosa que no se puede decir lo mismo del agua, que vemos como cada día se echa en falta en un sinfín de territorios.

Imitation of life

Recientemente, leí una cita de Woody Allen, que como se puede comprobar es bastante breve, en la que da su punto de vista sobre el curso personal de la vida.

“En mi próxima vida quiero vivir la vida al revés, comienzas muerto y ya te despreocupas de eso. Luego te levantas en una casa de ancianos sintiéndote mejor cada día. Te sacan por ser demasiado sano, recoges tu pensión, y entonces cuando comienzas a trabajar, te dan un reloj de oro y una fiesta en tu primer día. Trabajas 40 años hasta que tengas suficiente juventud para disfrutar tu retiro. Te diviertes, bebes alcohol y generalmente eres promiscuo, luego estás listo para la secundaria, para la primaria después, te vuelves chamaco, juegas. No tienes responsabilidades, te vuelves un bebé hasta que naces, entonces pasas tus últimos nueve meses flotando en condiciones de un lujoso Spa con calentador central y servicio en la habitación, con más espacio cada día y entonces ¡voilà!, terminas en un orgasmo.”

Es innegable la capacidad del reconocido actor y director de ironizar sobre cuestiones tan profundas como el transcurso de la vida, y encima, se atreve a contradecir la lógica, hablando de este sobre cómo debería de haber sido. Ahora bien, después de leerlo detenidamente, me di cuenta de que no me sentía identificado (puede que él tampoco) con el texto.

El caso es que, dentro de que se enmarca en una evidente utopia y tampoco pretende convencer a nadie, mi mente se vio volcada en encontrar un error determinante, justamente el que me enturbiaba la satisfacción de lo que Allen me había expuesto. Al cabo de varios minutos hallé la respuesta a mis dudas, aunque no estaba seguro que esta fuera a derribar el relato. La solución se encontraba en el principio de este, cuando habla sobre la muerte y la vejez. De una forma muy individualista, nada extraño en el hipocondríaco director, menciona que no se preocupa sobre la muerte, pues ya la ha pasado. En efecto, nunca más en la vida sufrirías el miedo de morir, pero lo que es claro, es que aparecerías sin padres, que sí que están muertos. Es cierto, que al largo de unos años ellos también surgirían de la nada (o bien del cementerio), pero el protagonista no sabría lo que significa amar. Me parece impensable, que una persona pueda querer a otra si nunca ha recibido amor paternal. El afecto que unos padres puedan dar a sus hijos es determinante para el desarrollo del amor en él. Es por esto, que desde mi humilde perspectiva el texto pierde sentido y tiene carencia de amor, un dato que a Allen puede que se le pasara por alto inconscientemente.